viernes, 9 de diciembre de 2016

BOLETIN 5-16 PROPIEDAD PRIVADA Y PLUSVALÍA EN LA CIUDAD DE MÉXICO


En toda sociedad donde se construye democracia, debe existir debate, discusión, crítica y propuestas.  La elaboración de la primera Constitución de la Ciudad de México, es sin duda alguna,  el espacio donde se hace pública esa discusión y donde las propuestas, más aun, aquellas que se refiere directamente a la esfera de los derechos humanos de los habitantes de esta Ciudad, donde deben discutirse, sin prejuicios ni descalificaciones, siempre desde una perspectiva crítica, objetiva, a favor de la justicia social y de los derechos humanos.

Los integrantes del Colectivo Humanistas Nelson Rolihlahla Mandela reprochamos que la propuesta del artículo 21 inciso C fracción VII del proyecto de Constitución de la Ciudad de México, relacionada con la propiedad pública de la plusvalía de los bienes inmuebles, haya sido severamente criticada, a grados de un discurso temeroso, intransigente, que recordara la visión del ex Senador de los Estados Unidos Joseph Raymond McCarthy, cuando éste hace más de sesenta años, acusaba y censuraba a las personas, por sus “ideas comunistas”.

El “comunismo”, el “socialismo”, “chavismo”, son ideas que no deben ser anticipadamente descalificadas, ni ser representativas de la confusión, el odio; no debe ser jamás la irracionalidad la que predomine en el debate público, ni tampoco debe subestimarse la responsabilidad del Estado para promover y garantizar, el respeto a los derechos humanos de carácter social, económico y ambiental.

La Ciudad de México, cuenta aproximadamente con 2.5 millones de viviendas, pero no en todos los casos, los poseedores de dichas viviendas, son propietarios. Persiste la inseguridad jurídica de los poseedores de las viviendas en nuestra Ciudad, de personas que habitan en sus casas, pero que no pueden “regularizar” sus derechos de propiedad, debido a problemas sucesorios, de escriturarización o tenencia de la tierra. Consideramos que un gobierno no puede atentar contra los derechos de propiedad, cuando éste, no ha implementado las políticas públicas para garantizar la efectividad y el respeto de este derecho. A nadie pues, se le puede privar, de lo que no tiene. Antes que cobrar plusvalía a la propiedad privada, es requisito sine qua non, que todos, tengan propiedad privada.  

Los miembros del Colectivo Humanistas Nelson Rolihlahla Mandela, consideramos también, que el Gobierno de la Ciudad de México, debe de promover los derechos humanos, así como de prevenir, las violaciones que puedan hacerse a las mismas.

Manifestamos nuestra adhesión que toda legislación, elaborada por el Constituyente de la Ciudad de México, como también, la de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, debe ser acorde con el respeto absoluto de los Derechos Humanos, plasmados estos, en los Lineamientos del Protocolo de Actuación emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Instrumento judicial, orientador de los criterios judiciales, que previene las consecuencias económicas y sociales, de los fenómenos de neoextractivismo.

El cobro de plusvalía es un tema que debe debatirse, más que censurarse; coincidimos todos, que ninguna acción legislativa debe implementarse en contra de los propietarios, pero también, manifestamos nuestra preocupación, a los riesgos de futuras “burbujas inmobiliarias”, de la especulación inmobiliaria que profundiza las desigualdades sociales, de las enormes inversiones convertidos en los proyectos de desarrollo e infraestructura, que tengan como consecuencia, romper el tejido social en aras de una inhumana y vulgar mercantilización, que termine con el desalojo masivo de los habitantes originarios de los pueblos, barrios  y colonias de esta Ciudad.

Finalmente, el Colectivo Rolihlahla, recordamos a Nelson Mandela, cuando este dijo “La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos  y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia”.

La Ciudad de México, debe pues, ser una ciudad de libertades, de respeto pleno a la propiedad privada y también desde luego, donde no exista la desigualdad social.  La Plusvalía pues, no debe ser impuesta a la inmensa mayoría de los propietarios de esta Ciudad que contribuyen diariamente a la riqueza de nuestra urbe; no puede quitársele más a los pobres y a la clase media de esta ciudad capital; tampoco  consideramos debe quedar plasmada en Constitución de la Ciudad de México.  La misma, a consecuencia de un debate serio e informado, debe ser reglamentada en leyes secundarias, donde se establezcan cuantías, periodos y grupos de contribuyentes determinados; y hacerlo también de forma, transparente, sólo y únicamente en aras de la distribución social de la riqueza. Mandato reconocido, en el artículo 27 constitucional.  



jueves, 1 de diciembre de 2016

BOLETIN 4-16. FIDEL CASTRO Y NELSON MANDELA


La muerte del caudillo revolucionario, el Comandante  Fidel Castro Ruz, es un acontecimiento mundial y nacional que no puede pasar por desapercibido.

Los integrantes del Colectivo Humanistas Nelson Rolihlahla Mandela, no ignora la personalidad carismática de un personaje lleno de claroscuros, que además de ser un motor de identidad política y cultural para los pueblos de América Latina,  lo es inclusive, también para naciones africanas como lo es Angola y Sudáfrica; consideramos pues, que su lucha contra el apartheid, es indiscutible.

Sostenemos y vemos con preocupación, que el debate político, se centre en la visión dogmatica, radical y  justificatoria de las violaciones a la democracia y a los derechos humanos; la figura de Fidel Castro, de la Revolución Cubana, así como de la situación política, social y económica de nuestra nación hermana, debe ser vista, desde una perspectiva crítica, objetiva, imparcial y circunstancial de su época;  sin que ello signifique demeritar, los logros, las fortalezas y oportunidades, que representa hoy Cuba; tampoco desde luego, enaltecer o incriminar a las personas.

Nelson Mandela sostuvo en vida, “No quiero ser presentado de forma que se omitan los puntos negros de mi vida”.  Fidel Castro, ahora muerto, fue el personaje público que compitió alguna vez en un puesto de elección popular, el que preparó la revolución  en México, el guerrillero, el orador, el político innovador, el tirano y el dictador; el hombre de vicios y virtudes; conscientes de ello, de sus claros y oscuros, de sus errores y aciertos; para los integrantes del Colectivo “Rolihlahla”, hemos decidido quedarnos mil veces, con el recuerdo del hombre virtuoso, jovial, carismático y rebelde, con el que nos identificamos todos.


¡Viva Cuba Libre¡.